Todo comenzó cuando yo entré en la primaria, esa etapa que a todos nos gustó e hicimos amigos, tal vez al primer amor, o incluso a tu mejor amigo de toda la vida, aquel que permanecería a tu lado hasta ser muy mayores.
Bueno, pues yo encontré de todo un poco, amigos, a mi primer amor y a un mejor amigo.
Era un 9 de Septiembre o algo así, en mi colegio, vi caras nuevas y caras conocidas, y nuevos profesores.
Recuerdo ir a sentarme al lado de una chica nueva, la que me pareció preciosa nada mas verla.
Hablé con ella y me dijo que ella y su hermano eran nuevos en el cole.
El primer amigo que hice en la primaria fué Juan Carlos, recuerdo reír a carcajadas con nuestras tonterías de chiquillos de 6 o 7 años, fue en 1º de primaria.
en esa etapa no tuve casi ningún problema, alguna pelea tonta, pero nada que una tontería arreglara.
Lo malo empezó en 2º de primaria, cuando uno de los de 3º de primaria se empezó a meter conmigo en el comedor del colegio.
Yo era el típico que se llevaba bien con todos, que solo intentaba hacer amigos, pero ese chico, (el cual no diré su verdadero nombre, por motivos personales, cambiare los nombres de los demás por unos inventados) Rubén, era el matón de 3º.
Todos los días era lo mismo:
"-Richard, ven aquí, y pelea!"
"+No, déjame en paz, no quiero pelear!"
Y al final, recibía como un tonto.
Cierto día, me puse de portero jugando a fútbol, y le tocó a el Chutar el Penalti.
La pelota era improvisada, y como eramos niños pequeños, no pensamos que un vaso de plástico duro fuera una "mala pelota".
"-Ahora verás, Richard, voy a darte en la cara"
Al oir eso, me aparté y me metí en el pasillo, bastante asustado.
Oí mi nombre, me gire y efectivamente, me dió en la cara.
No noté nada, así que salí al patio y todos me miraban con cara de miedo y una chica se puso a llorar al verme.
A los pocos segundos, noté un cosquilleo en la frente y como si algo bajara por mi cara.
Toqué la zona del golpe, retiré la mano y absolutamente toda la mano manchada de sangre.
Solo me dió tiempo a ir a la profesora y decir que me dolía.
Lo siguiente está un poco dudoso a causa del mareo, y después me desmayé.
Al despertar, vi a mi madre llorando diciendo que no tenga miedo, que me estaban cosiendo la herida.
Según me contaron, me dió tan fuerte que un fragmento de plástico se quedo clavado en mi frente, desperté poco después de que me lo quitaran, así que no noté nada.
Una vez cosido, volví a clase y todos me consideraban un héroe o algo por el estilo.
Pasamos a 3º de primaria:
Eramos algo más mayores, mi cicatriz era ya agua pasada, y me senté solo.
Al dia siguiente, un chico con el que fui toda mi vida a clase, pero que nunca hablábamos, Luis, se sentó a mi lado, hicimos buenas migas, reíamos y hacíamos gilipolleces juntos.
Me dijo que hiciéramos una banda grafitera, cosa que yo desconocía por completo, pero me dejé llevar, algo que mas adelante se convirtió en un error.
Quedamos esa misma tarde para crear esa banda, junto a una chica amiga nuestra.
El nombre era "GSL: Grafiteros Sin Limites".
La verdad es que nos emocionó la idea y empezamos a pintar paredes.
nos encontramos con otra banda, "los 7 gatos", pintando, y hicimos la mayor tontería que pudimos hacer, pintar encima de sus pintadas.
"-Eh, vosotros, niñatos, ¿que coño hacéis?"
Nos giramos y eran ellos, casi nos pegamos con niños de nuestra edad, a los 8 o 9 años...
Eso siguió adelante, y cada día yo iba cambiando cada vez mas, a ser mas agresivo, antipatico y desagradable.
4º de primaria:
Un año siendo el líder de una banda grafitera junto a uno de los chicos más problemáticos del barrio me pasó factura, era uno de ellos, lo que ahora llamamos un "cani".
Pero algo de mi antiguo yo quedaba dentro, el amor por esa chica que se sentó a mi lado en 1º de primaria.
Estaba enamorado de ella desde hacía 3 años.
A mitad de curso, quedaba con ella casi todas las tardes en un parque, ella y yo solos, a jugar con toboganes y esas cosas.
Todo iba bien, excepto una cosa, el hermano me veía como una amenaza, me miraba mal y decía cosas a sus amigos riéndose de mi.
Hasta que un día, todo estalló:
"+Oye, Jose, ¿por que te metes conmigo?¿Se puede saber que te pasa conmigo?"
"-Pues que te quieres liar con mi hermana, y no me da la puta gana!"
"+Pues es decisión de ella, no tienes derecho a insultarme, capullo"
"-¿como me has llamado imbécil?"
"+¿Ademas de capullo, sordo?"
Se lanzó a pegarme, pero yo ya no era el mismo que recibía en 2º de primaria, me dió de lleno en la cara, pero no me quedé quieto, le dí un puñetazo y le rompí la nariz.
Se fué corriendo a su casa.
Al girarme, me dió un bofetón la persona a la que yo quería, la chica de la que estaba enamorado, que estaba llorando.
"-¡ERES UN IMBÉCIL, QUE ES MI HERMANO!"
"+Empezó el..."
"-¡ME DA IGUAL, JODER!"
"+Pero a mi no, si alguien me pega se la devolveré, sea quien sea"
"-¡YO TE HE DADO, AHORA PÉGAME!"
"+Sabes que no lo haré, que no soy así"
"-¡SI ERES ASÍ, LO ACABAS DE DEMOSTRAR! ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE, ERES UN GILIPOLLAS!"
Esa fue mi primera victima, un chaval que protegía a su hermana de un monstruo como era yo.
En verano le diagnosticaron cáncer de pulmón a mi madre.
Un duro golpe para toda mi familia, apenas le daban un año de vida.
5º de primaria:
Ya no tenía amigos, solo a Luis, quien siguió a mi lado después de todo lo pasado.
Me apunté a una falla, donde había gente que conocía de mi clase y cursos más altos.
No tardo mucho en irse todo al traste.
Apenas una semana después, amigos del chico con el que peleé y gente de mi misma clase, se unieron para darme mi merecido ( Lo merecía de verdad, ciertamente, era casi lo peor de mi barrio, ni mis vecinas/os me hablaban, y recuerdo que de pequeño me invitaban a jugar a sus casa y a merendar, me convertí en un monstruo por culpa de las malas compañías).
Cada viernes, subía a casa con el labio partido o la nariz ensangrentada.
Veía en las caras de mis padres verdadera pena.
Todo fué a peor durante ese curso, me dediqué a robar Spray de pintura, y merienda en el Consum.
Mi hermana una noche se acercó y me dijo que de donde sacaba todos esos chicles y chucherías, y obviamente, mentí; dije que eran de cumpleaños de los de mi clase, pero tan rápido como terminé de decirlo, me dijo que ni de coña se lo tragaba, que le iba a decir a mi madre que los había robado.
Los de Consum se lo dijeron a mi hermana, y mi hermana lo dijo todo.
Mi madre me miró con cara de tristeza y simplemente se puso a llorar.
Eso me destrozó, me empecé a dar cuenta de que estaba haciendo mal.
6º de primaria:
Ya era otro, lo de robar ya pasó, pero lo de pensar en el mal que causaba, el daño que hacía, eso lo olvidé, mi lado malo se iba haciendo mas grande, y yo me dejaba llevar.
Llegamos a insultar a una barrendera llamándola "recoge mierdas".
(Cosa que ya me disculpé y ahora esa barrendera a veces me pide que cuide de sus hijos, yo accedo encantado, no solo por el favor, si no por que se lo debo, le hice daño y eso no me lo perdono)
Hasta que nos pilló la policía, y nos denunciaron por insultarla.
Lo peor fué al llegar a casa, mi padre me gritó durante horas que no era el mismo, que a la próxima me iba a vivir con mi abuela, y que el ya no tendría mas problemas.
1º y 2ºde ESO:
Otro curso más rodeado de gente que ni me miraba a la cara, estaba harto, nadie me hacía ni puto caso, me miraban mal y eso me dolía.
Me metí en varias peleas por la banda, y otras por gilipolleces que provocaba yo sin saber por qué.
Mi madre me llevó un día a un parque con ella, y allí me dijo lo que poco después, me ayudaría a ser yo mismo:
"Richard, ya sé que esto te lo dijo tu padre y tu hermana, pero necesito decírtelo yo a mi manera.
Ya no eres el mismo chico que yo crié, eres otro, te metes en peleas, líos y eso no es propio de alguien como tú. Te he visto hacer amigos en segundos cuando eras pequeño, tienes ese don, Richard, el de querer a la gente por su personalidad y no por como visten o como hablan. Tu eres alguien adorable, un amor de chico y cariñoso como tu solo, y eso se ha esfumado por las compañías que tienes. ¿sabes de quien te hablo, verdad? de Luis, ese chico no es tu amigo, te lo digo ya, los demás no te hablan por su culpa, porque el te ha cambiado.
Quiero que me prometas que cambiarás y que al menos conozca a una novia tuya, que siendo tu mismo seguro que se te rifan"
Poco después de eso, un 10 de Febrero de 2007, volví de pasármelo bien con mi primo en Valencia, jugando a hacer experimentos y tonterías, cosa que no hacia desde años atrás. Entré en casa y allí estaban mi hermano y mis hermanas, y mis cuñados/as.
Me pareció raro, bebí agua y mi padre me dijo que me tenía que decir algo.
yo fuí al comedor y todos estaban mirando al suelo.
Esas palabras no las olvidaré jamás:
"-Richard, tu madre ya no está con nosotros, ha muerto esta mañana, lo siento mucho"
Solo recuerdo desmayarme, me desperté en Shock, no podía ni hablar, tenía la mirada perdida y lloraba a todas horas, pasé una semana sin salir de mi cuarto, comía y dormía ahí, llamaron a la puerta de mi casa, abrí la puerta y allí estaba mi directora y el subdirector.
"-Nos acabamos de enterar de porqué no viene Richard a clase, y quería ver al chico"
Me vestí y los recibí, me abrazaron y me dijeron que me tomase el tiempo necesario para recuperarme.
Yo dije que mañana estaría ya en clase, que no quería suspender.
Al día siguiente todo el mundo me miraba, había dejado mi ropa de "pandillero", y empecé a vestir normal, sudadera y vaquero.
La gente se me acercaba y me daba ánimos con todo, aquellos a los que fallé y alejé de mi ahora me daban una segunda oportunidad.
Eso me recordó las palabras de mi madre, y la verdad es que todo cambió.
Dejé a Luis con sus tonterías de grafitero y empecé a ser otro, el que, después de unos años, sería yo hoy.
3º de ESO:
En este curso ya había dejado de lado mi otro yo, era el chico que soy hoy, bromista y amistoso.
Hubieron peleas entre mis amigos y mis otros amigos, en las que yo intervenía por el bien de ambos grupos. así que cuando me dieron a elegir, elegí a aquellos que no me dieron a elegir.
Por que si me dan a elegir significa que quieren mi amistad chantajeandome, y los demás no dijeron nada.
A partir aquí estuve a punto de volver a ese estilo de vida que dejé atrás, pero por una buena razón:
Estábamos en clase mis amigos y yo, y notamos a una de las chicas del grupo bastante cabizbaja y preocupada.
En el recreo preguntamos qué le pasaba, y nos dijo:
"-Ayer me llamó un anónimo al móvil y me dijo que era el demonio, que nos iba a matar a todos"
Al día siguiente, se repite la historia con otro amigo.
Al final me tocó a mi (Esto ha sido lo peor de la ESO)
*Suena el teléfono*
"+¿Si?¿Hola?¿Eres tu el o la que se dedica a joder a mis amigos, te advierto que eso no me gusta..."
"-Cierra la boca y escucha, eres un asesino, tu mataste a tu madre, ella murió por tus errores, no eres nadie, mereces que te maten ahorcado o quemado"
Al poner la voz grave, me era irreconocible esa voz.
4º de ESO:
La tontería del demonio aun seguía en pie, seguían con los insultos y amenazas, pero con una diferencia, ya teníamos a 3 sospechosos.
Fuimos investigando, preguntando y al final solo quedaron 2, y lo descubrimos al día siguiente, eran los 2 juntos, uno ponía el móvil y el otro la voz.
Estuve varios días dándole vueltas a todo, a qué hacer, como deshacerse de esa rabia que me corrompía por dentro.
Al final, después de dudar entre pegarle una paliza a esos desgraciados o hablar con uno de ellos para que parasen, decidí hablar con ellos.
Todo se arregló y no han vuelto, pero seguro que ese día que hable con ellos, vieron en mis ojos las ganas de matarlos que tenía.
1º Bachiller:
Aquí hice unos amigo excelentes, y son Sergio, probablemente uno de los pocos a los que considero un "hermano". Me ayudó en todo, en esta etapa no tuve casi peleas, pero las hubo, y el estuvo ahí para calmar mi furia. Es algo que el y yo llamamos "venazos", que es enfadarse hasta tal punto que se te hinchan las venas de las manos, se te nubla la vista y solo piensas en matar. E Ismael, que se encargaba de hacer que Bachiller fuera divertido junto a Sergio.
Fué un día normal, estábamos de bromas, eramos Sergio, Ivan y yo:
"+Anda, cállate, sucio jajajajajaja"
"-Me cago en ti!"
"+Va, estudia que luego suspendes y me preguntas como coño he aprobado, vaguzo!"
"-Eh, tío, me cago en las cuatro velas que alumbran la tumba de tu madre"
Eso fue lo peor que pudo decir.
Me levanté, intentando calmarme, me acerqué y le dije:
"Eso no lo repitas en tu puta vida o te abro en canal y te uso de bandera, que si, somos amigos, pero eso no se le dice a un amigo"
Acto seguido, se empezó a reír, cosa que, obviamente me hizo explotar, así que me volví a acercar, le cogí del cuello de la camiseta y le dijo casi gritando:
"+¿crees que tiene gracia insultar a la madre muerta de una persona?¿Si tu madre estuviese muerta te reirías igual que ahora si te digo que me cago en las velas que alumbran su tumba? Mira, me da igual darte una puta paliza en mitad de una clase, así que borra esa sonrisa de tu cara o directamente te borro la cara, payaso"
"- Te me calmas ¿eh? Que te lo he dicho en broma, imbécil."
Entró la profesora de Latín y nos sentamos, pero el seguía riéndose, y escuchaba lo que decía:
"¿Que se cree ese tío?"
No podía mas, Sergio, que estaba a mi lado, vio que mis venas estaban hinchadas, y le dije:
"+Acompáñame al baño o lo descuartizo aquí mismo"
"-Venga, vamos, cálmate Richard, vamos abajo"
Salimos de la clase y bajamos a los baños, me encerré allí y me puse a llorar de impotencia, al no poder hacer nada, y yo sé, que si el no hubiese estado, ese día habría cometido un error.
(Continuará)